El diccionario de la Real Academia Española (DRAE), que no entiendo ni comprendo por qué no incluye en su nombre ‘de la Lengua’ si ese es, al parecer su interés principal, sugiere las siguientes definiciones.

entender1.
(Del lat. intendĕre, dirigir, tender a).
1. tr. Tener idea clara de las cosas.
2. tr. Saber con perfección algo.
3. tr. Conocer, penetrar.
4. tr. Conocer el ánimo o la intención de alguien. Ya te entiendo.
5. tr. Discurrir, inferir, deducir.
6. tr. Tener intención o mostrar voluntad de hacer algo.
7. tr. Creer, pensar, juzgar. Yo entiendo que sería mejor tal cosa.
8. intr. Tener amplio conocimiento y experiencia en una materia determinada. Entiende mucho de vinos.
9. intr. Ocuparse en algo. Entiende en mecánica.
10. intr. Dicho de una autoridad: Tener facultad o jurisdicción para conocer de materia determinada. El juez federal entiende en esa causa.
11. intr. jerg. Ser homosexual.
12. prnl. Conocerse, comprenderse a sí mismo.
13. prnl. Tener un motivo o razón oculta para obrar de cierto modo.
14. prnl. Dicho de dos o más personas: Ir de conformidad en un negocio, especialmente cuando tienen entre sí motivos especiales de confianza, secreto y amistad.
15. prnl. Dicho de un hombre y una mujer: Tener alguna relación de carácter amoroso recatadamente, sin querer que aparezca en público.
16. prnl. Dicho especialmente de una ley o un mandato: Pertenecer, tocar, afectar a uno o a muchos.
17. prnl. Saber manejar o disponer algo para algún fin. Se entienden bien con el nuevo proyecto.
18. prnl. Avenirse con alguien para tratar determinados negocios. Se entiende muy bien con el director.

Como nota al margen, la acepción (aceptación de un significado) undécima me gastó una broma interesante cuando conocí a unos españolitos.

También, del DRAE,

 

comprender.
(De comprehender).
1. tr. Abrazar, ceñir, rodear por todas partes algo.
2. tr. Contener, incluir en sí algo. U. t. c. prnl.
3. tr. Entender, alcanzar, penetrar.
4. tr. Encontrar justificados o naturales los actos o sentimientos de otro. Comprendo sus temores. Comprendo tu protesta.

Ahora bien. Con estas definiciones, queda bastante clara la diferencia entre una palabra y la otra.

En lengua común, al menos en México, mucha gente las usas indiscriminadamente. Como en muchas ocasiones, se podría hablar más claramente si tan solo uno se detuviera a elegir con mayor cuidado las palabras que usa.

Mi interés comenzó hace varios años; no recuerdo si fue a través de películas o por experiencia propia. Situación, ejemplo: Alguien se muere y uno debe darle el pésame a los deudos. (Una discusión inconexa es sobre si en verdad le pesa a uno o no) Entonces uno suele decir que acompaña en el dolor y que entiende la situación. Luego, puede venir la réplica dolida de No, es que no me puedes entender porque a ti no te ha sucedido.

Muy bien. Eso, en mi insolente adolescencia, me provocaba un prurito generalizado que culminaba, usualmente y calladamente, en un reproche. Si bien era cierto que no hube vivido (vamos a suponer por cuestiones de estilo que sí fue una experiencia personal) el doloroso trance en carne propia, cuando me fue dicha la frase; también es cierto que sí podía entender el dolor de la pérdida (ese quizá sí experimentado en otro avatar).

Ahora sé que el problema fue de nivel. Mi nivel de internalización del problema. Era, si bien me permite así decirlo la lectora, de semántica.

Cuando uno está estudiando algo, lo primero que sucede es el entendimiento; Entender los conceptos, las situaciones planteadas, el método de solución y el cómo modificar el problema y el método de solución con base en los ejemplos. Tiempo después, si el conocimiento se profundiza, uno puede no solo modificar y resolver correctamente problemas afines; sino que también puede entender que éstos pertenecen a un género más amplio. Así, uno ha alcanzado la comprehensión del problema.

La tercera acepción de comprender dice, entender, alcanzar, penetrar. Uno comprende solo después de alcanzar y de penetrar lo entendido.

¿Comprendió ustéd?, querida lectora.

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