Recibo periódicamente un correo de La página del Idioma Español con la historia de alguna palabra.
Hace algunas semanas decidí que para decir que necesitaba algo iba a usar la palabra menester, misma que siempre me resultó agradable. Además, decidí también que usaría el verbo haber; de este modo, la frase tuve necesidad de matar al desgraciado mosquito… decidí decir hube necesidad…
Hoy recibí la historia de una palabra bastante arcaica: Uebos.
A continuación la copia fiel del correo recibido:
LA PALABRA DEL DÍA
uebos
Que los huevos los ponen las gallinas es algo que cualquier niño sabe. Cuando crecen un poco, comprenden que las demás aves también los ponen, y en la adolescencia se enteran de que los huevos de las aves son el equivalente de los óvulos de las hembras de los mamíferos, sus mamás incluidas.
Sin embargo, cualquier adulto medianamente letrado se espanta ante la palabra uebos, que salta a la vista con su estrafalario aspecto de falta ortográfica imperdonable. Sin embargo, el Diccionario académico nos informa que uebos es un sustantivo arcaico que significa ‘necesario’
El que sigue es un de los cinco solitarios ejemplos que aparecen del uso de esta de palabra, el más reciente de los cuales data del año 1297:
Quantos nunqa venién, de qualquier malatía,
éstos eran cutiano e muchos cada día,
untávanlos con ello, e avién mejoría,
nunqa lis era uebos buscar otra mengía.
Lo que en el español de hoy significa:
Cuántos venían en cualquier momento, por cualquier enfermedad,
éstos eran cotidianos y muchos cada día
untábanlos con ello y experimentaban mejoría
nunca les era necesario buscar otro remedio.
El Diccionario pone como ejemplos uebos me es (me es necesario), uebos nos es (nos es necesario) y uebos auemos (tenemos necesidad), lo que indica que tanto puede ser sustantivo —como quiere el diccionario— como adjetivo. Lo difícil es entender para qué el Diccionario guarda palabras que no se usan desde hace más de siete siglos y es tan lerdo para incluir acepciones de uso cotidiano.
Ahí le dejo a vuestras mercedes (en particular si éstas son mexicanas) decidir qué palabra usarán. Mas si así lo hallaren uebos, tengan vuestras mercedes cuidado de no herir susceptibilidades.
Septiembre 15, 2006 at 5:41 pm
jejejejeje…
ahora pienso en cada vez que me han dicho:!uebos puto!
Octubre 19, 2006 at 9:33 pm
Supongo que el diccionario de la RAE no es el único que usas, digo, si eres aficionado a las palabras como pareces ser.
Octubre 19, 2006 at 11:50 pm
tu afirmación es correcta. En este caso el DRAE es probablemente el único (el único en el que la encontré, ciertamente) que conserva esta palabra que nadie usa (salvo algunos amigos y yo ahora, porque nos resulta muy graciosa)
Octubre 20, 2006 at 5:00 pm
No me gustaba esa palabra hasta que me di cuenta (justo ahora) que hay una expresión mexicana que se parece en significado y forma: ¡a huevo!
Quisiera hacer notar que no escribí “‘a huevo’”, sino “a huevo”; es decir, no sólo quise mencionar la expresión, sino de hecho usarla -un juego sobre uso y mención.
Septiembre 10, 2007 at 6:52 pm
Me encantó la palabra, estoy toda feliz con un amigo encontrándo las maravillas de utilizarla en diálogo común.
Saludos.
Abril 23, 2009 at 5:19 am
[...] a aquello del «veinte», como versa el conocido refrán –de corte telefónico—mexicano. Uebos es que dicha histórica monedida de cobre caiga y caiga bien caida [sic], para que la comunicación [...]
Junio 3, 2009 at 5:32 am
[...] vez aclarado [sic] ese punto, uebos es decir que el tiempo es buen amigo. Al final, pasadas las tormenas, logré alcanzar cierto nivel [...]