agosto 2006


Porque la música es una parte fundamental de la expresión viviente.

Siempre he sido muy distraído y olvidadizo en lo que se refiere a Música. Autores, títulos, intérpretes se me resbalan de la memoria con suma facilidad.

Frecuentemente me sucede que me pierdo en las conversaciones en las que se discute música y, cuando finalmente logro recordar un dato -algo como un pedazo de canción-, descubro que la música de la que se habla me ha gustado siempre.

Quiero conocer y no olvidar más sobre jazz y sobre rock latino contemporáneo. He aquí la primera solicitud que os hago.

Escríbanme contándome sobre los grupos que conocen y gustan escuchar. Prometo hacer un esfuerzo por recordarlos y por buscarlos.

Espero ansioso vuestra comunicación.

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En la enseñanza primaria, elemental, básica o como desee la lectora llamarla, se nos enseña el lenguaje correspondiente a la región en la que uno se halla (quizá también la lingua franca que esté de moda). En mi caso fue el castellano; el español, como le llamamos en México; el mexicano, como me gusta llamarlo aunque haya quienes le quieran decir así al náhuatl.

Después de dolorosamente enseñarme las reglas de acentuación oral y su contraparte escrita, vino la elaborada desambiguación. El acento diacrítico.

Me enseñaron palabras como más y mas, aun y aún, etc. Luego vinieron los pronombres demostrativos, la palabra solo, y otras más.

Muchos años después, descubrí que no es necesario acentuar algunas de estas [sic]. Solo  [último sic que pongo por esta causa] han de ser acentuadas (es decir marcadas con una tilde gráfica), para denotar algún significado particular de la palabra en cuestión, cuando haya riesgo de anfibología.

Como diríamos en México, es cuestión de albures (consultar el DRAE, compañera hispanoparlante).

“Solo voy a subir al cerro…”

“Sólo voy a subir al cerro…”

Ambos inicios de enunciado significan potencialmente lo mismo (es decir SOLAMENTE). Pero si concluímos el ejemplo con “…, a menos de que alguien quiera acompañarme.” entonces, no podemos usar la forma sólo si nos referimos a la falta de compañía escaladora.

Creo que la idea de la regla es evitar poner tildes cuando no es necesario. Es una cuestión, como todo en esta vida, de economía. La ley del menor esfuerzo.

Yo no estoy convencido de que esto realmente sea un ahorro. Quizá sería mejor que distinguiéramos las palabras con sus acenticos bien pintados siempre y ya.

¿Qué opina usted?

Hace rato que he venido dándome cuenta de algo.  Cuando uno abre un paréntesis, un guión largo, un signo de interrogación o de admiración, comillas, etc, la apreciable siempre espera que uno lo cierre. Es muy natural.

Así, en México, cuando uno levanta el auricular se espera que uno diga “¡Bueno!” o acaso “¿Sí?”; en otros lugares la gente espera un ‘¿Aló?’, etc. De esta manera, también es de esperar que la gente termine la conversación con alguna forma de “cambio y fuera”.

En muchas películas extranjeras he notado cómo la gente se ‘despide’ de maneras que -a juicio de un mexicano prejuiciado– no tienen forma de ‘despedida’. Es común que cuando dos personas están poniéndose de acuerdo para una cita, tan solo cuelguen sin tener que forzar el ‘adiós’, ‘hasta entonces’. Acaso digan ‘De acuerdo’ y luego cuelguen.

En ocasiones intento practicarlo pero siempre termino regresando a los paréntesis tradicionales para evitar que la interlocutora (o interlocutor, para aquellos que ni entienden ni comprenden) se ofenda. Terminar con un ‘te veo mañana’ y ya.

En español, hay enunciados que son, tanto interrogativos, como exclamativos. La RAE sugiere que no se usen ambos símbolos para iniciar y cerrar; sino que se elija uno para abrir y otro para cerrar -ambos órdenes son correctos.

 Así, se podría decir ‘Hola’ al inicio y ‘Felicidades’ al final (por poner un ejemplo). Esto sucede en la vida no telefónica.

 ¿Es muy tonta mi inquietud?

La recomendación del DRAE dice:

solipsismo.
(Del lat. solus ipse, uno mismo solo).
1. m. Fil. Forma radical de subjetivismo según la cual solo existe o solo puede ser conocido el propio yo.

Para una explicación mayor, Wikipedia dice más cosas aquí.

Hoy descubrí esta palabreja y pensé -como siempre inocentemente- que quizá esta palabra describiría de algún modo mi pensamiento filosófico actual. No todavía. Pero le informo a la apreciable lectora que estoy en proceso de determinarlo.

Del mismo modo, anuncio que el próximo libro que intentaré leer será Farabeuf de Salvador Elizondo. Ya estaré reportando mis experiencias.

Mientras tanto, siento mucho no haber dado una respuesta al título de esta entrada. En verdad lo siento.

Abur!