Recibo periódicamente un correo de La página del Idioma Español con la historia de alguna palabra.

Hace algunas semanas decidí que para decir que necesitaba algo iba a usar la palabra menester, misma que siempre me resultó agradable. Además, decidí también que usaría el verbo haber; de este modo, la frase tuve necesidad de matar al desgraciado mosquito… decidí decir hube necesidad…

Hoy recibí la historia de una palabra bastante arcaica: Uebos.

A continuación la copia fiel del correo recibido:

 LA PALABRA DEL DÍA

uebos

Que los huevos los ponen las gallinas es algo que cualquier niño sabe. Cuando crecen un poco, comprenden que las demás aves también los ponen, y en la adolescencia se enteran de que los huevos de las aves son el equivalente de los óvulos de las hembras de los mamíferos, sus mamás incluidas.

Sin embargo, cualquier adulto medianamente letrado se espanta ante la palabra uebos, que salta a la vista con su estrafalario aspecto de falta ortográfica imperdonable. Sin embargo, el Diccionario académico nos informa que uebos es un sustantivo arcaico que significa ‘necesario’

El que sigue es un de los cinco solitarios ejemplos que aparecen del uso de esta de palabra, el más reciente de los cuales data del año 1297:

 

Quantos nunqa venién, de qualquier malatía,
éstos eran cutiano e muchos cada día,
untávanlos con ello, e avién mejoría,
nunqa lis era uebos buscar otra mengía.

 

Lo que en el español de hoy significa:

 

Cuántos venían en cualquier momento, por cualquier enfermedad,

éstos eran cotidianos y muchos cada día

untábanlos con ello y experimentaban mejoría

nunca les era necesario buscar otro remedio.

 

El Diccionario pone como ejemplos uebos me es (me es necesario), uebos nos es (nos es necesario) y uebos auemos (tenemos necesidad), lo que indica que tanto puede ser sustantivo —como quiere el diccionario— como adjetivo. Lo difícil es entender para qué el Diccionario guarda palabras que no se usan desde hace más de siete siglos y es tan lerdo para incluir acepciones de uso cotidiano.

Ahí le dejo a vuestras mercedes (en particular si éstas son mexicanas) decidir qué palabra usarán. Mas si así lo hallaren uebos, tengan vuestras mercedes cuidado de no herir susceptibilidades.

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