EL VIENTO, EL TIEMPO
Luis Eduardo Aute
No se trata de hallar un culpable,
las historias no acaban porque alguien
escriba la palabra “fin”.
No siempre hay un asesino,
algunas veces toca morir…
lo que viene se va
como suele pasar
el viento, el viento.

Márchate si ha llegado la hora,
date prisa que, como ya sabes,
es muy impaciente el amor…
No malgastes ni un segundo
después de daría cuerda al reloj,
que un cumplido de más
no te vaya a robar
el tiempo, el tiempo.

Y no queda nada,
las espinas, las rosas
se las llevó
el viento, el tiempo…

Ahora sólo la vida te espera
con los brazos abiertos y el firme deseo
de hacerte feliz.
Puedes irte cuando quieras,
no hay muros que te impidan salir…
y no mires atrás
que te ya a despeinar
el viento, el viento.

Qué difícil decirte “hasta luego’
cuando no es el terror de perderte
este miedo a no verte jamás.
Ya no hay puntos suspensivos,
llegó el rotundo punto final…
cuando la soledad
sólo espera matar
el tiempo, el tiempo.