Hace algunos años estaba el que aquí les escribe en una tienda de música impresa en una bellísima ciudad de palacios y jacarandas. Llegó con un empleado de dicha tienda (¿Creo que fue en la Casa Wagner antes de que cambiara de dirección) y le dijo:

 “Estoy buscando La Felicidad.”

El empleado rió un rato. Desgraciadamente no tenían la partitura de esa canción de Pablo Milanés.

El día de ayer, habiendo olvidado el incidente antes descrito, nuestro joven ilustre (oséase yo) estaba en una música impresa en cierta zona non plus ultra turística de la ciudad que por algún tiempo me ha acogido. En esta ocasión la pregunta fue la siguiente:

 “I’m looking for Somethin’ Stupid.”

El empleado tragó saliva e inmediatamente reaccionó y supo de qué canción hablaba y dijo que aún andaba por ahí la versión original de 1967. 

Dejaré que mis queridas lectoras encuentren la mejor moraleja de esta historia.